
Se pueden presentar varios tipos de cáncer de páncreas. El tipo más común de cáncer que se forma en el páncreas comienza en las células que recubren los conductos que transportan las enzimas digestivas fuera del páncreas (adenocarcinoma ductal pancreático).
El cáncer de páncreas rara vez se detecta en sus etapas iniciales, cuando es más curable ya que a menudo no causa síntomas hasta que ha crecido lo suficiente para invadir estructuras adyacentes o se ha diseminado a otros órganos.
Las opciones de tratamiento para el cáncer de páncreas se eligen en función de la extensión del cáncer. Pueden incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia o una combinación de estas.
El cáncer de páncreas continúa teniendo una alta mortalidad y se proyecta que se convierta en la segunda causa de muerte por cáncer en los próximos 30 años. No existe ninguna causa identificada del cáncer de páncreas, sin embargo, se han identificado algunos factores que pueden incrementar el riesgo para desarrollar este tipo de cáncer entre los cuales se incluyen:
- Tabaquismo
- Obesidad
- Diabetes de larga evolución
- Pancreatitis crónica
- Antecedentes familiares de cáncer de páncreas
- Antecedentes familiares de síndromes genéticos que pueden aumentar el riesgo de cáncer, incluidos una mutación del gen BRCA2, síndrome de Lynch y síndrome familiar de melanoma maligno atípico.
- Edad avanzada, ya que a la mayoría de las personas se les diagnostica después de los 65 años de edad.
El cáncer de páncreas rara vez se diagnostica de forma temprana ya que no causa síntomas de inmediato o estos suelen ser vagos, poco perceptibles e inespecíficos (presentes en otros padecimientos menos graves) y en ocasiones cuando los síntomas se presentan es por que el tumor ha crecido lo suficiente o se ha diseminado a otros órganos.
Los signos y síntomas presentes en el cáncer de páncreas incluyen:
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), sólo cuando el tumor obstruye la salida de bilis al intestino, hay casos que cursan sin este signo dependiendo de la localización del tumor en el páncreas.
- Dolor en la parte superior del abdomen que corre hacia la espalda
- Pérdida de peso
- Fatiga
- Náusea y/o vómito
- Heces de color claro
- Orina de color oscuro
- Picazón en la piel
- Diagnóstico reciente de diabetes o diabetes existente que se vuelve más difícil de controlar
Si presentas síntomas que te preocupan o no tienen explicación, es importante acudir al médico. Aunque estos síntomas no siempre indican la presencia de cáncer de páncreas, pueden estar relacionados con otras afecciones que también requieren atención. Un especialista podrá evaluar tu caso, descartar problemas graves y, si es necesario, detectar oportunamente cualquier enfermedad, incluyendo el cáncer de páncreas. Agenda tu consulta y obtén una evaluación precisa.
Realizar un diagnóstico temprano ofrece mayores posibilidades de un tratamiento efectivo. Cuando se sospecha de cáncer de páncreas es necesario realizar estudios de laboratorios con marcadores tumorales, estudios adecuados de imagen con características muy específicas y en ocasiones es necesario realizar una biopsia.
Una tomografía de tórax y abdomen contrastada con protocolo para páncreas, es el mejor estudio para diagnosticar cáncer de páncreas, determinar si es resecable o si se ha diseminado hacia otros órganos, por lo que es indispensable en el estudio de todo paciente con cáncer de páncreas.
El ultrasonido endoscópico es, como su nombre lo dice, un ultrasonido realizado a través de endoscopía que en ocasiones es necesario para complementar la información obtenida con la tomografía y es muy útil para poder tomar una biopsia del tumor cuando esta es necesaria.
En pacientes con coloración amarilla de la piel puede ser necesario realizar una CPRE (colangio-pancreatografía retrógrada endoscópica) para aliviar la obstrucción biliar causada por el cáncer de páncreas, sin embargo, es indispensable una adecuada valoración de cada caso, ya que tiene indicaciones muy precisas. Dependiendo de cada caso, otros estudios como resonancia magnética o PET pueden ser necesarios.
Una vez confirmado el diagnóstico, con el conjunto de estudios realizados se determina una etapa clínica, es decir, la extensión de la enfermedad, lo cual ayuda a establecer un pronóstico y a elegir las mejores opciones de tratamiento en cada caso.
Un correcto abordaje diagnóstico impacta favorablemente en tu pronóstico aún antes de cualquier tratamiento, por lo que es indispensable la evaluación por un cirujano oncólogo con experiencia antes de proceder a cualquier intervención.
Si tienes dudas o necesitas una segunda opinión, contáctame. Estoy aquí para apoyarte.
El tratamiento del cáncer de páncreas depende de la etapa en la que se encuentre la enfermedad y de la ubicación del cáncer, así como de tu estado de salud en general. El tratamiento puede incluir cirugía, quimioterapia y radioterapia o una combinación de estas y la elección del mismo debe de individualizarse en cada caso dependiendo de la etapa de la enfermedad.
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas. Estos medicamentos se pueden inyectar en una vena o tomar por vía oral. Puedes recibir un medicamento de quimioterapia o una combinación de ellos. La quimioterapia también se puede combinar con radioterapia (quimiorradiación). La quimiorradiación se usa generalmente para tratar el cáncer que no se ha diseminado más allá del páncreas a otros órganos. En centros médicos especializados, esta combinación se puede utilizar antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor. Algunas veces se utiliza después de la cirugía para reducir el riesgo de que el cáncer de páncreas pueda reaparecer
En general, cuando la enfermedad permanece localizada en el páncreas y es resecable, los mejores resultados oncológicos han demostrado obtenerse con tratamiento multimodal, que incluye la combinación de cirugía y quimioterapia +/- radioterapia; el orden en que se reciben estos tratamientos puede variar y depende de muchos factores que se deben evaluar por un equipo multidisciplinario de oncología, aunque la tendencia actual aún en enfermedad resecable está cambiando a recibir primero la quimioterapia +/- radioterapia (lo cual se conoce como neoadyuvancia) para asegurarnos que el paciente la reciba completa y en las mejores condiciones y posteriormente llevar al paciente a cirugía, de la cual puede recuperarse a su ritmo con la tranquilidad de ya haber recibido la quimioterapia.
En ocasiones el cáncer permanece localizado en el páncreas, pero es irresecable por invadir vasos sanguíneos vitales adyacentes al páncreas, en cuyo caso el tratamiento es con quimioterapia +/- radioterapia y se valora durante el curso del tratamiento la respuesta de la enfermedad al mismo.
Cuando el cáncer de páncreas es metastásico y se ha diseminado a otras partes del cuerpo, el objetivo es controlar la enfermedad, es decir limitar que el cáncer crezca o cause más daño, la quimioterapia se puede utilizar para controlar la evolución del cáncer, aliviar los síntomas y prolongar la supervivencia. Actualmente existen también algunas opciones de inmunoterapia, es decir tratamiento con medicamentos que inducen al sistema inmunológico a eliminar las células malignas; o con terapias blanco, que son medicamentos que atacan proteínas específicas presentes en las células malignas.
Por último, cuando el cáncer de páncreas está muy avanzado o el estado de salud del paciente está muy deteriorado y es poco probable que estos tratamientos ofrezcan un beneficio, el objetivo se concentrará en el alivio de los síntomas (atención paliativa) para mantenerte lo más cómodo posible durante el mayor tiempo posible.
En todos casos, cada paciente debe ser evaluado cuidadosamente por un equipo multidisciplinario para determinar la mejor opción y estrategia de tratamiento.
¿Y en qué consiste la cirugía en el cáncer de páncreas?
La cirugía que se realiza depende de la localización del tumor en el páncreas. Cuando el tumor se localiza en la cabeza del páncreas, se realiza una pancreatoduodenectomía cefálica o cirugía de Whipple. Cuando el tumor se localiza en el cuerpo o cola del páncreas se realiza una pancreatectomía distal en la cual se resecan estas partes.
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No es posible prevenir el cáncer de páncreas, pero puedes reducir tu riesgo siguiendo las siguientes recomendaciones:
- Dejar de fumar. Si fumas, intenta dejar de hacerlo. Si no fumas, no empieces a hacerlo ahora.
- Limitar tu ingesta de alcohol.
- Mantener un peso saludable. Si actualmente tienes un peso saludable, esfuérzate por mantenerlo. Combina los ejercicios diarios con una dieta rica en frutas, vegetales y cereales integrales, con porciones más pequeñas que te ayuden a bajar de peso.
- Dieta saludable. Una dieta repleta de frutas y vegetales coloridos y cereales integrales puede ayudar a reducir el riesgo de tener cáncer
¿Es recomendable realizar estudios para screening (tamizaje) de cáncer de páncreas?
Para algunos tipos de cáncer, se utilizan estudios de screening o tamizaje para diagnosticar el cáncer de forma muy temprana en pacientes asintomáticos, sin embargo; para el cáncer de páncreas el screening NO SE RECOMIENDA actualmente en pacientes sin riesgo incrementado, ya que, a diferencia de otros cánceres, la evidencia científica no ha demostrado que esta estrategia sea útil para incrementar el diagnóstico temprano ni para disminuir la mortalidad por esta enfermedad.
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