Cáncer de vesícula y vías biliares
Dr. Juan Sebastián García Herrera
Tratamiento preciso y mínimamente invasivo para el cáncer de vesícula y vías biliares.
Cédula Profesional: 7283884 | Cédula Subespecialidad: 12422428
Cédula Profesional: 7283884
Cédula Subespecialidad: 12422428
Certificado por el Consejo Mexicano de Oncología: 2256


La vesícula biliar es un órgano pequeño, en forma de pera, localizado en el lado derecho de tu abdomen, justo por debajo del hígado. La vesícula biliar almacena la bilis, un líquido con funciones de excreción y digestivas que produce el hígado.
El cáncer de vesícula es cualquier tumor maligno que se origina en la vesícula biliar, y al diagnosticar, el cáncer puede estar localizado en la vesícula o haberse diseminado fuera de ella.
Cuando se diagnóstica de forma temprana, la oportunidad de un tratamiento curativo es muy buena, sin embargo, cuando el diagnóstico se realiza en etapas avanzadas el pronóstico es pobre.
El cáncer de vesícula puede diagnosticarse de forma incidental al realizar una colecistectomía (extirpación de la vesícula) por otras causas como presencia de piedras, en cuyo caso necesitas la valoración por un cirujano oncólogo para valorar la mejor estrategia de tratamiento subsecuente; también puede diagnosticarse por la presencia de algunos signos y síntomas.
El cáncer de vesícula biliar es el sexto cáncer gastrointestinal más frecuente.
Es más frecuente en mujeres y es de hecho el único cáncer gastrointestinal que es más frecuente en mujeres que en hombres. El riesgo de presentarlo aumenta con la edad. La edad promedio de presentación es en la 7ª década de la vida.
El cáncer de vesícula no tiene una causa específica identificada y no es hereditario, sin embargo, existen factores que pueden incrementar el riesgo de presentarlo.
- Las piedras en la vesícula es el factor de riesgo más importante en el cáncer de vesícula y están presentes hasta en el 85% de los casos y a mayor tamaño de las piedras, mayor es el riesgo, sobre todo con piedras mayores de 3 cm. Sin embargo, solo un muy pequeño porcentaje de pacientes con piedras en la vesícula desarrollará cáncer.
- Los pólipos en la vesícula también aumentan el riesgo, sobre todo cuando son mayores de 1 cm, tienen un crecimiento rápido, se presentan después de los 60 años, son únicos y se asocian a litos, por lo que se aconseja que, ante la detección de pólipo vesiculares con estas características, se realice una colecistectomía (extirpación de la vesícula) de forma temprana.
Otros factores de riesgo son el tabaquismo, la obesidad, una mala dieta e infecciones crónicas por Salmonella y Helicobacter, pero estos factores puedes modificarlos.
El cáncer de vesícula es difícil de detectar de forma temprana porque sus signos y síntomas no son obvios y son inespecíficos, similares a los provocados por otros padecimientos. Los signos y síntomas del cáncer de vesícula pueden incluir:
- Dolor abdominal, especialmente en la parte derecha superior del abdomen.
- Sensación de distensión abdominal.
- Saciedad temprana (puedes sentirte lleno poco después de empezar a comer)
- Náusea y/o vómito.
- Pérdida involuntaria de peso
- Ictericia (coloración amarilla de la piel y los ojos.
Tanto la litiasis vesicular (piedras en la vesícula) como el cáncer de vesícula pueden causar dolor en la parte superior derecha del abdomen o incluso ictericia si es que esas piedras están obstruyendo la vía biliar, y la mayoría de los casos de cáncer de vesícula son diagnosticados pensando que se trata de piedras en la vesícula, por lo que es importante buscar la atención de un experto para un correcto abordaje diagnóstico si presentas estos síntomas.
Es importante que tengas muy claro que todos estos síntomas son inespecíficos del cáncer de vesícula, es decir pueden presentarse juntos o por separado en otros padecimientos.
¿Cuándo buscar atención?
Si te han diagnosticado cáncer de vesícula o cáncer de vías biliares, es crucial actuar de inmediato. Contáctame para recibir una evaluación especializada y un plan de tratamiento que se ajuste a tu situación. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son clave para combatir estas enfermedades con éxito.
Dado el aumento en el número de colecistectomías realizadas en la actualidad, una gran parte de los casos se diagnostica de forma incidental en el reporte de patología de la pieza quirúrgica, sin embargo, aún en este contexto la mayoría de los pacientes están tratados de forma incompleta con la sola colecistectomía y es necesario buscar la atención de un cirujano oncólogo experto para un adecuado abordaje diagnóstico complementario y completar el tratamiento indicado en cada caso.
Cuando el diagnóstico no es incidental y este se sospecha por los signos y síntomas que presenta el paciente, se deben de realizar varios estudios de laboratorio y estudios de imagen adecuados para determinar la presencia o no de un tumor, y de ser el caso, su extensión local y regional, así como descartar la presencia de enfermedad metastásica, es decir, la diseminación de la enfermedad a otras partes del cuerpo.
Una vez realizado el diagnóstico de cáncer de vesícula, debe de establecerse con el conjunto de estudios, la etapa clínica de la enfermedad, lo cual ayuda a determinar tu pronóstico y tus opciones de tratamiento.
¿Es necesaria siempre una biopsia?
La respuesta es NO, no es necesaria en todos los casos, y se debe de individualizar que pacientes la necesitan de acuerdo a los resultados de los estudios diagnósticos. De hecho, una biopsia innecesaria, mal indicada, o mal realizada puede empeorar el pronóstico inicial, por lo que es indispensable la evaluación por un cirujano oncólogo antes de proceder a cualquier intervención.
El tratamiento del cáncer de vesícula depende de varios factores como:
- El tamaño y tipo de cáncer de vesícula
- Si ha invadido estructuras adyacentes
- Si se ha diseminado a los ganglios linfáticos regionales que drenan la vesícula biliar
- Si se ha diseminado a otras partes del cuerpo
- Tu estado de salud y tu estado funcional
El tratamiento puede incluir cirugía, quimioterapia y radioterapia de forma individual o combinadas y la elección del mismo debe de individualizarse en cada caso dependiendo de la etapa de la enfermedad.
Generalmente cuando la enfermedad está confinada únicamente a la vesícula, la cirugía es el tratamiento de elección y puede ser suficiente para tratarte adecuadamente; una cirugía oncológica de calidad es lo más importante para ofrecerte el mejor pronóstico a corto y largo plazo, por lo que siempre debes de acercarte con un cirujano oncólogo experto en estas patologías.
Cuando la enfermedad es localmente avanzada, es decir, no se ha diseminado a otras partes del cuerpo, pero las estructuras adyacentes a la vesícula (hígado, vía biliar, intestino, colon, estructuras vasculares) o los ganglios linfáticos regionales están afectados, generalmente el tratamiento es multimodal combinando cirugía y quimioterapia +/- radioterapia; el orden de estos y la mejor estrategia de tratamiento debe siempre ser individualizada por un equipo multidisciplinario oncológico.
En la enfermedad metastásica o diseminada, el tratamiento debe ser sistémico, es decir ofrecer un tratamiento dirigido a todos los sitios del cuerpo con enfermedad visible pero también microscópica y generalmente consiste en quimioterapia. Actualmente existen también algunas opciones de inmunoterapia, es decir tratamiento con medicamentos que inducen al sistema inmunológico a eliminar las células malignas; o con terapias blanco, que son medicamentos que atacan proteínas específicas presentes en las células malignas. El objetivo del tratamiento sistémico es controlar la enfermedad e incrementar la supervivencia.
Por último, cuando el cáncer de vesícula biliar está muy avanzado o el estado de salud del paciente está muy deteriorado y es poco probable que estos tratamientos ofrecen un beneficio, el objetivo se concentrará en el alivio de los síntomas (atención paliativa) para mantenerte lo más cómodo posible durante el mayor tiempo posible.
En todos los casos, cada paciente debe ser evaluado cuidadosamente por un equipo multidisciplinario para determinar la mejor opción de tratamiento. Recuerda que no todos los tratamientos son para todos los pacientes.
No esperes más, estoy listo para brindarte el tratamiento que necesitas.
Actualmente la colecistectomía en pacientes con factores de riesgo como piedras grandes o pólipos en la vesícula, representa la única estrategia de prevención de este cáncer, así como también la eliminación de los factores de riesgo modificables como la obesidad, tabaquismo, malos hábitos dietéticos e infecciones.
Es importante recalcar que las personas con bajo riesgo no requieren de una colecistectomía preventiva aún en presencia de piedras si estas no causan síntomas.
Confía en mi experiencia para el manejo quirúrgico de tumores de vesícula y vías biliares. Agenda tu consulta hoy mismo y recibe la atención especializada que mereces.




